martes, 6 de mayo de 2008

Otra pérdida

Parece que las penas nunca llegan solas. Orestes, el boxer engreído de Esperanza y compañía de 9 años, se murió tranquilamente frente a ella. Por supuesto que la flaca se conmocionó y lloró a muerte. Me apenó mucho su tristeza. LLoró ya anteriormente a su Shazan y se podría pensar que ya basta de criar mascotas para no llorarlas, pero Espe dice que son más grandes las alegrías que le dan que el dolor de perderlos y vale la pena.!Imposible no quererlos!

viernes, 2 de mayo de 2008

Triste acontecer

Nuestra Flor, la guardiana de Tellería, murió ayer y con ella se fue el nexo que teníamos con nuestros padres. Quedamos más huérfanos aún.